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Félix Rodríguez

Félix Rodríguez
Primer Bailarín de Carácter

Realizó sus estudios en la Escuela Nacional de Ballet, bajo la dirección de la profesora Rosa Elena Álvarez. En 1971 pasó a formar parte del elenco del Ballet Nacional de Cuba, donde complementó su formación con los profesores Adolfo Roval, Azari Plisetski, Menia Martínez, Aurora Bosch y Joaquín Banegas, entre otros.

Por su valioso desempeño artístico en 1980 fue promovido al rango de Bailarín Solista, en 1984 al de Primer Solista, en el 2005 al de Bailarín Principal y en el 2014 al de Primer Bailarín de carácter.

Con la Compañía ha actuado en los más importantes escenarios de América, Europa, Asia, África y Australia.

Su repertorio como intérprete ha incluido roles destacados en obras de la gran tradición como La fille mal gardée (Mamá Simone), Giselle (Hilarión-Wilfred-Amigos), El lago de los cisnes (Benno y diversos roles de carácter), Don Quijote (Lorenzo), Coppélia (Dr. Coppelius), así como en trabajos contemporáneos como La Cenicienta (Leontyne), de Pedro Consuegra; Bodas de sangre (El novio), de Antonio Gades; La viuda alegre, Rara avis, Muñecos, El poema del fuego, de Alberto Méndez; Prólogo para una tragedia, de Brian MacDonald, entre otros. De 1993 al 2003 se desempeñó como profesor de la Cátedra de Danza «Alicia Alonso» de la Universidad Complutense de Madrid.

Desde 1996 es Maître del Ballet Nacional de Cuba. Ha desempeñado también una valiosa labor pedagógica en Italia, Guyana Francesa, Belice y Brasil, y en las numerosas giras internacionales del Ballet Nacional de Cuba.

 

 

Opinión de la crítica.

«Nos parece evidente la gran calidad de los bailarines que realizaron los personajes principales, entre ellos el de Leontyne, la madrastra, [La Cenicienta] que en esta ocasión ha sido recreado por un veterano (Félix Rodríguez) con gran acierto».

Ana Elvira Esteban. Por la Danza, Madrid, 1996.

 

En Coppélia: «Félix Rodríguez, todo un maestro en el rol (del Doctor Coppelius), consigue una creación meritoria. Allí, donde otros se pierden en el excesivo maquillaje que transforma en monstruo al misterioso constructor de muñecos, él establece su personaje con claridad, pleno de matices, sin dejar que nada artificial dañe la expresividad del resto. »

Toni Piñera. Granma. La Habana, Cuba, 2012

 

«Dos personajes que poco tiempo están en la escena de Cascanueces, son los padres de Clara; en la piel de […] Félix Rodríguez adquieren un tinte de especial significación: son nombres ya sedimentados en las filas del Ballet Nacional de Cuba.»

Toni Piñera. Granma, La Habana, Cuba, 2013

 

En La fille mal gardée: «La Mamá Simón de Félix Rodríguez es una clase del estilo que debe primar en un ballet tan antiguo como La fille…, y de la cultura escénica del artista, algo que deben tener en cuenta las nuevas generaciones.»

Toni Piñera. Granma. La Habana, 2017.